EL PRANA II
 

Resumen del artículo anterior

 En el articulo anterior se introdujo el concepto de Prana como energía universal indiferenciada, de la cual surgen todas las manifestaciones concretas del mundo material como la energía eléctrica, la gravitatoria, la mecánica, etc... En el ser humano el Prana constituye la propia fuerza vital, el aliento de vida que le da a nuestro cuerpo físico, inerte de por sí, el aspecto vital, energético que lo caracteriza; prana es tanto la fuerza que mueve el brazo como el pensamiento empleado en la resolución de un problema.

 La respiración ocupa un lugar muy importante en el proceso de absorción de prana por cuanto el aire es, junto con el sueño, la mayor fuente de prana para el ser humano; el prana del aire no lo constituye ni el oxígeno ni el nitrógeno sino que se corresponde con la existencia de partículas con carga eléctrica. En el ser humano existe un auténtico metabolismo del prana mediante el cual éste es absorbido, asimilado, distribuido y finalmente eliminado su excedente. El funcionamiento correcto de este metabolismo es sinónimo de un organismo sano.

 En el cuerpo humano el prana toma diferentes nombres en función de los procesos vitales que controla. Al conjunto del prana existente en el ser humano se le denomina cuerpo pránico.

Prima y envolturas del ser humano (koshas)

 Para captar el sentido profundo del prana y del pranayama (prácticas orientadas a captar y distribuir el prana) es preciso conocer cuál es la estructura del ser humano desde la óptica que proporciona la mística hindú. Así pues, tanto el Vedanta como el Yoga consideran al ser humano como un conjunto de cinco envolturas superpuestas una dentro de otra que van desde la envoltura más externa hasta la mas interna; estas envolturas reciben el nombre de koslums. En este sentido, esta concepción del ser humano es mucho más ambiciosa que la propuesta por la Medicina occidental que reduce el ser humano a un cuerpo físico con una mente que surge de una cierta actividad cerebral.

 De la más burda a la más sutil, las cinco envolturas del ser humano son las siguientes:

 ANNAMAYA KOSHA. Su significado literal es Envoltura de comida y constituye nuestro cuerpo físico formado por tejidos, órganos, huesos, sangre etc... Este kosha, por ser el más externo, alberga todos los demás koshas y es el objeto de estudio de la medicina tradicional. Algunos autores se han referido a este kosha, como la escena sagrada dónde se desarrolla el drama cósmico que representa una existencia humana.

 PRANAMAYA KOSHA. Es la envoltura energética del ser humano, su ser vital y está formado por el conjunto de energías vital y psíquica que influyen sobre el cuerpo físico. Constituye un duplicado energético del cuerpo físico. Los cinco aires vitales (vayus) que vimos en el artículo anterior operan en esta envoltura.

 MANOMAYA KOSHA. Del mismo modo que Pranamaya Kosha es “causal” con respecto Annamaya Kosha (toda acción del cuerpo físico es causada por la movilización de una determinada energía), este kosha es causal con respecto Pranamaya Kosha. En efecto toda acción física viene precedida de un proceso pensante, de un pensamiento por lo que el verdadero origen del movimiento físico está en la mente.

 Este kosha constituye nuestro psiquismo, estudiado por la Psicología moderna y es donde tienen lugar todos los procesos mentales concretos. Actúa como intermediario entre los koshas inferiores y los superiores. Así pues, por un lado registra y transmite experiencias y percepciones tanto externas como internas a los koshas superiores y por otro lado comunica las influencias de éstos a los koshas más burdos, más inferiores.

 Forman parte de este kosha, la facultad del pensamiento (manas) y todo nuestro bagaje anterior, las experiencias pasadas, la memoria, nuestros complejos, etc... (chitta.)

VIGÑANAMAYA KOSHA. Denominada la envoltura de conocimiento. Este kosha es la sede del conocimiento discriminativo o intelecto (buddi) y del sentido de individualidad o ego (ahamkara.) Del mismo modo que todos los radios de una rueda surgen necesariamente de su eje, este kosha es el centro de referencia al que se refieren todas las experiencias de la vida. Este kosha constituye la primera densificación del alma humana en su proceso de manifestación.

ANANDAMAYA KOSHA. Su nombre significa envoltura de felicidad y es la envoltura que recubre el alma del ser humano, su esencia divina o “jivatman” antes de que tome una existencia individual.

En el núcleo de Anandamaya kosha está el "jivatman", el Ser cuya naturaleza es SAT-CHIT-ANANDA o Energía-Conciencia-Felicidad.

En el proceso de manifestación, el "jivatman" crea los demás cuerpos para dar origen a una existencia individual y concreta.

 Así, algunos autores dicen... “Del mismo modo que el grano de arena es la causa oculta y olvidada de la perla, de la que constituye su centro, el Jivatman, el Ser, el alma, crea instrumentos para sí y se oculta detrás de ellos”.

Prana y chakras

El verdadero motor de toda existencia humana es la mente, el psiquismo de la persona. Pienso en levantarme y mis piernas responden poniéndome en pie; las piernas se han movido en virtud de una cierta energía de carácter físico que proviene de mi cuerpo energético ó pránico, pero el verdadero estímulo es de origen psíquico, es decir, existe una energía de orden mental que se transforma en energía física para que mis piernas se levanten. Así pues, detrás de cada acción consciente o inconsciente hay un pensamiento, una actividad psíquica.

El lugar donde la energía o Prana cambia de plano de manifestación y pasa de energía mental a convertirse en energía vital se llama "chakra". Del mismo modo que la antena de un receptor de radio transforma las ondas electromagnéticas de radio en vibraciones sonoras que podemos escuchar, los chakras realizan una transformación similar entre la energía psíquica y la energía vital.

Los chakras son, a la vez, centros energéticos y centros de consciencia ya que son los puntos dónde el dinamismo psíquico, la fuerza mental entra en contacto con los cuerpos más densos. Toda tensión, toda angustia, toda depresión, en definitiva, todo malestar físico, emocional ó psíquico proviene de un determinado bloqueo energético en algún chakra, la energía psíquica no se transforma como debiera en energía vital, quedando latente y condicionando nuestra vida presente.

Los chakras abarcan todos los aspectos de nuestra vida desde los más burdos, como la sexualidad, hasta los más sutiles, como la intuición de un Ser Supremo, pasando por nuestra capacidad de relación con los demás, nuestros sentimientos, etc...

Joseph Mª Pegueroles Cordomí

Fuentes: “Pranayama” A.Van L.ysebeth ; “Claves del Yoga”  D.Hernández