YOGA Y SALUD
 

Los principales problemas de salud que padecemos hoy en día las personas,  están directamente relacionados con nuestro estilo de vida. La sociedad occidental ha mejorado nuestra calidad de vida en muchos aspectos porque nos ha proporcionado comodidades que nuestros antepasados no tenían; pero también nos ha legado el “estrés”, las prisas y el ambiente de competencia constante que afectan a nuestra salud. De aquí han surgido las tan típicas enfermedades psicosomáticas como las alergias, las depresiones de origen no físico, una constante sensación de cansancio, dolores musculares y de espalda, etc. ..

 Afortunadamente, cada vez es más común que las personas de Occidente se interesen y conozcan una filosofía milenaria, el yoga; practicado en la mayoría de los casos sólo en su parte más física que se conoce como “Hatha Yoga” y que nos ayuda ante la problemática de nuestro estilo de vida moderno.

 Vamos a describir los cuatro niveles en los que el Yoga nos ayuda, no sólo en nuestra salud, sino también en nuestra vida y en nuestro crecimiento personal. La palabra yoga es una palabra que significa “unión” entre cuerpo, mente y espíritu, y la utilizamos como una simplificación ya que engloba diferentes conceptos según los diferentes tipos de yoga, como el Raja Yoga, Kundalini Yoga, Tantra Yoga, Hatha Yoga, etc..., pero aquí no vamos a extendernos en cada uno de ellos, sino que vamos a ver las propiedades comunes que todos tienen.

A NIVEL FÍSICO

 Los efectos que se observan a este nivel con la práctica de las “asanas” son: una mejora muscular y articular con una mayor flexibilidad de nuestra espalda, eje central de nuestro cuerpo. La espalda se ve sometida durante el día a posturas incorrectas que son las causantes de dolores musculares y desviaciones de la columna vertebral; sobre todo las zonas lumbares y cervicales son las más castigadas.

 El yoga nos enseña a “respirar”. Una buena respiración es la base de una buena salud, ya que si no oxigenamos el cuerpo suficientemente, los órganos internos no pueden realizar sus funciones de forma adecuada.

 Algunos de vosotros pensaréis que no es necesario aprender a respirar, porque la respiración es algo natural que ya sabemos hacer al nacer. Pues es cierto que respiramos desde que nacemos, pero si observamos con atención a las personas que nos rodean veremos cómo su respiración es entrecortada y rápida; de esta forma sólo utilizan un 50% aproximadamente de sus pulmones y el nivel de oxigeno que recorre la sangre es tan bajo que se producen síntomas que pasan a ser de nivel no sólo físico sino también psicológico; son personas nerviosas, que viven de una forma angustiada sin darse cuenta porque su cerebro no recibe el oxígeno necesario. La respiración es tan importante que también la vemos en el siguiente punto. La práctica de la relajación al final de una  clase de asanas nos regenera diluyendo nuestro cansancio al final de una jornada agotadora como si hubiéramos dormido durante varias horas.

A NIVEL FISIOLÓGICO

 El trabajo que realizamos en las diferentes asanas actúa sobre las glándulas tiroideas, suprarrenales, etc... del cuerpo y realiza un masaje que regula a nivel hormonal el equilibrio del mismo. No olvidemos que por ejemplo, un funcionamiento incorrecto de las glándulas tiroideas repercute a nivel físico en desórdenes de peso, sensación de agotamiento, falta de concentración, nerviosismo y puede ser muy peligroso si no se controla. Además las glándulas endocrinas, al estar protegidas y localizadas en el interior de nuestro cuerpo, a veces, no pueden ser estimuladas de forma directa sino con determinadas posturas que el yoga trabaja.

A NIVEL PSICOLÓGICO

 Vemos que aquí la práctica de yoga, en la toma de conciencia de las asanas y en la toma de conciencia de la respiración o pranayama, hace que aumentemos la noción de nosotros mismos y que vivamos de una forma más plena nuestra vida diaria. La respiración más lenta y consciente logra que a  nivel físico y psicológico se reduzca nuestro nerviosismo y adquiramos una mayor sensación de bienestar. Aumenta la seguridad, y la práctica continuada aumenta nuestra voluntad y nuestro poder de decisión frente a los problemas diarios. Resumiendo podemos decir que nuestra realidad individual se ve reforzada y con ello también la forma en que nos interrelacionamos con los demás es mucho más fluida y gratificante.

A NIVEL SUTIL

 La práctica más importante dentro de este apartado es la meditación y la contemplación, mediante las cuales se pretende silenciar la mente, para que de la misma forma que las aguas tranquilas de un lago dejan ver el fondo, la mente en calma se ilumine con la Realidad que duerme en el interior de cada uno de nosotros.

 Se transciende esta realidad individualizada y se descubre la auténtica Realidad. Facilita  que la persona tome conciencia de que todo lo que ha estado buscando en el exterior para conseguir la plenitud; ésta se  encuentra en el interior de uno mismo.

 En este apartado hace especial hincapié la Línea Unitiva de Hatha Yoga que seguimos en APAYI y mediante los ejercicios de centramiento, de noción de presencia, de reeducación. y de toma de conciencia de Ser que realizamos en nuestra sadhana, aparte de la meditación, vamos acallando nuestra mente y reeducándola para el contacto con lo Superior.

 Dejemos pues que el yoga forme parte de nuestra vida cotidiana y así realizaremos una prevención y mejora de nuestra salud, y seremos personas más plenas y felices.

 Mariana Marín