| DIALOGO INTERIOR | |
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Por primera vez escribo lo que sería un
artículo; aquí, sentado delante de mi ordenador, esa máquina carente de
inteligencia, aunque en apariencia hace muchas tareas. Pero sólo es gracias
a un programa informático creado por el ser humano al dar expresión a la
verdadera inteligencia.
Es lo primero que se me ha ocurrido, la
verdad es que no tenía ni idea de qué escribir. Ante un gran abanico de
posibilidades surge la duda, la indecisión. La inteligencia queda bloqueada,
anulada y ¿Por qué? El miedo a la crítica. Sólo la idea de pensar que no
pueda gustar, que pueda quedar mal, me estremece, verme igual que el
ordenador: carente de inteligencia.
Sólo me queda una solución para salir del
aprieto; dejar que la inteligencia se exprese libremente, que fluya con el
mínimo de trabas posibles, que viva y disfrute de lo que estoy haciendo en
este momento; no para quedar bien sino para expresar que soy INTELIGENCIA
Podría haberme documentado sobre cualquier
tema más en concreto, pero he preferido pronunciar un sentir. En realidad el
sentir fluye al unísono con la inteligencia. Puede que no me dé cuenta
conscientemente, pero es así. Vivo las sensaciones corporales y la
afectividad, el gozo y la armonía en mayor o menor grado, si estoy atento,
veo que también soy SENTIMIENTO. Decidido a seguir escribiendo surge la voluntad, una fuerza que me impulsa a continuar la labor que he empezado hasta su final consecuencia, es el hambre de hacerlo y actúo. Igualmente soy VOLUNTAD DE ACCIÓN.
Si observamos detenidamente, vemos que
existencialmente somos Inteligencia-Darse cuenta, Sentir-Armonía-Felicidad y
Actuar-Voluntad de acción. Tres ingredientes esenciales con los cuales todo
está creado, y que en el ser humano se vive como un Ver, un Sentir y un
Actuar, lo que llamamos el potencial de la vida.
En este momento me doy cuenta de lo que soy,
dejo a un lado la idea negativa de mí y me vivo más Yo, soy más Yo mismo,
con más autenticidad, más consciente e inteligente. Al hacer esta
reflexión también veo la inteligencia en cada manifestación de la
existencia, es lo que hace que cada cosa sea aquello en su nivel
existencial: el mineral, mineral; el vegetal, vegetal; el animal, animal, y
el ser humano, ser humano.
Cada manifestación lleva consigo un código
inteligente que moviliza el desarrollo y evolución de su potencial
existencial. En el ser humano la inteligencia se ve en la capacidad
discriminativa, en saber comparar, valorar y hacer lo que uno cree que es
mejor. Parece que ser inteligente sea algo complicado, difícil de conseguir
porque se confunde la inteligencia con la cantidad de información que la
mente es capaz de retener. Nos quedamos admirados ante personas que saben
mucho y si uno no se acerca a esto se ve como tonto o poco inteligente; pero
la inteligencia no es algo que se adquiere, como si fuera ajena a nosotros,
no es información, la inteligencia la somos.
La inteligencia es algo simple, la capacidad
natural de "darse cuenta", de ver lo que hay. Un "darse cuenta" sin filtros
mentales, sin ninguna interpretación, ver la verdad de cada cosa y la
realidad en todo. Siempre está presente, tanto en el nivel inconsciente como
en el nivel consciente.
Inconscientemente hace funcionar todo mi
organismo: en el aspecto físico-fisiológico y el psíquico. En el nivel
consciente es esa capacidad de comprender, analizar y razonar, pero sobre
todo es un simple "darse cuenta". Estando atento me doy cuenta de las
sensaciones corporales, de los impulsos físicos y mentales; en un nivel
superior es darse cuenta de la Realidad Dios.
No existe mi inteligencia ni tu inteligencia, sólo existe una "Única Inteligencia" que es Conciencia manifestada a través de toda la existencia. Conciencia pura, de donde surge todo, en donde se mantiene todo y en donde se diluye todo. Eso lo somos y es nuestra Realidad.
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