EL DESPERTAR A LA REALIDAD
 

Todo aquello que perciben los sentidos lo llamo real. Pero la realidad es aquello que hace que los sentidos perciban las experiencias como reales.

De donde surge lo que siento. De donde surge lo que pienso. De donde surge el movimiento. Aquello de donde surge todo, aquello es la realidad.

Donde se diluye lo que fue, lo que es, y lo que será. Aquello es la realidad.

Detrás de este cuerpo, detrás de esta mente. Ese detrás que se convierte en ningún sitio y que está en todos los sitios, esto es la realidad.

El yo que no piensa y es. El yo que no juzga y mira. El yo que no desea y siente. Ese yo es la realidad.

La luz que ve y el espacio de donde la luz surge. Eso es la realidad.

El sonido del silencio. El movimiento de la quietud. La luz de la oscuridad. Eso es la realidad.

Eso que es paz total. Eso que es plenitud total. Eso que es vacío total. Eso es la realidad.

Cuando no me queda nada. Cuando no tengo nada. Cuando no deseo nada. Eso es la realidad.

El instante eterno en el tiempo relativo. Eso es la realidad.

Justo cuando me entrego del todo, al dormir antes de soñar. Justo cuando manteniendo la consciencia de ser todo duerme, eso es la realidad.

Cuando sin saber sé. Cuando olvido todo lo aprendido. Cuando no necesito apoyarme en ningún conocimiento. Cuando el conocedor, lo conocido, y el acto de conocer se diluyen en el no– conocimiento, eso es la realidad.

El mí detrás de lo que se ve. El mí detrás de lo que se siente. El mí detrás del movimiento. El mí que no cambia en todos los cambios. Eso es la realidad.

La presencia. El darse cuenta quitando lo que se da cuenta. La noción quitando el algo. El conocer quitando el conocimiento. El ver quitando lo visto. La atención quitando el objeto. Eso es la realidad.

Aquello que permanece constante e inalterable en cualquier momento y circunstancia. Aquello es la realidad.

Esa vivencia sin experiencia. Eso es la realidad.

Lo que desea e intuye la mente, sin saber que aquello que desea es la identidad-realidad que hace que la mente sea lo que es. Aquello es la realidad.

El yo sin identificación. El yo aparte de todo lo demás. El yo sin ideas ni pensamientos. El yo que es sin saberlo. El yo que está en todo. Eso es la realidad.

Aquello que no puede dormirse. Aquello que siempre está despierto. Aquello a lo que la mente humana despierta (la espiritualidad) eso es la realidad.

 Jordi Barqué