| LA CONSTANCIA | |
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La constancia es el reconocimiento del trabajo, que si no
se trabaja no se consigue la paciencia, la compresión y el amor necesario
para ser más yo mismo.
No
se puede trabajar psicológicamente sólo cuando nos encontramos mal, hemos de
ser constantes y hacer del trabajo psicológico una necesidad diaria para un
desarrollo más rápido y mejor de todo nuestro potencial.
Es
posible que, si somos muy constantes a la hora de trabajar, encontremos que
aparecen malestares interiores que pueden ser diversos. En ese momento hemos
de mantener la constancia, porque quiere decir que algo se está removiendo,
algún bloqueo del subconsciente se está haciendo consciente y si abandonamos
no lo podemos trascender.
Normalmente
si somos constantes a la hora de trabajar y no abandonamos, es seguro que
llegamos a cualquier meta por inalcanzable que parezca. Pero lo normal es
trabajar un día y al siguiente buscamos algún motivo para no continuar. Todo
esto lo monta la mente para que no seas capaz de controlarla y así ella te
controla a ti.
Hemos
de tener claro que el trabajo para llegar a la Autorrealización no lo puede
hacer nadie por nosotros, hemos de ser nosotros los que recorramos todo el
camino, Si esto lo llegamos a comprender y lo hacemos nuestro, la
constancia vendrá y con ella la experimentación del bien estar que el
trabajar produce. En este momento no habrá nada ni nadie que te aparte de
tu labor o sadhana diaria. Por eso no has de frustrarte sino eres muy
constante, puede ser que aun no sea el momento de tu crecimiento interior.
Otra
cosa importante es que la constancia no tiene nada que ver con la obsesión.
Para diferenciarla existe el sentido común.
Los
trabajos importantes casi nunca son fáciles ni rápidos. Requieren mucha
constancia y dedicación.
El
desaliento puede ser el peor enemigo; cuando no conseguimos resultados
rápidos nos desanimamos y abandonamos.
Observo
que las cosas, cuanto más buenas y excelentes son, más cuesta conseguirlas.
El
hecho de intentarlo una y otra vez, aunque parezca que no se consigue nada,
ya es efectivo.
No
hay que dejar nada por hecho, mirarlo una y otra vez, hasta llegar a vivir
la constancia como un juego gozoso, que lo que pretende se es ser más uno
mismo y expresar lo que uno mismo es. María Amores Muñoz
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