LA LIBERACION DEL SUBCONSCIENTE
 

La liberación subconsciente es diluir los tres bloques generales que componen esta parte del inconsciente o subconsciente personal que condiciona tanto la vida en el presente, basándose en represiones y con su correspondiente grado de ansiedad resultante en determinados momentos de la vida; de rencores o experiencias dolorosas del pasado, con sus correspondientes reacciones de huidas o ataque, y de hábitos creados en búsqueda de compensaciones placenteras, casi siempre de la misma clase.

 El primer bloque que observamos en el trabajo llamado liberación subconsciente es el de la energía reprimid. Los deseos reprimidos tanto por el mundo exterior como por mi mente concreta personal, compuesta por modelos y moralidades: esta energía reprimida que se vive como ansiedad y presión existencial, deber ser liberada progresivamente y muy conscientemente. El ejercicio, a partir de ahora y una de la actitudes a destacar en mi vida diaria, es dar paso libre a todos mis deseos sin moralidades ni normas de ninguna clase, pero sí con gran dosis de sentido común. En el momento en que mi deseo hace peligrar la estabilidad o integridad mía o de los demás, usaré la imaginación y la evocación mental para vivir el deseo; si es posible con escenificación en privado, en soledad, lo importante es dar luz verde a la vida. Dejar que se exprese todo deseo, pero eso si, muy consciente de todo lo que estoy haciendo, pudiendo formular preguntas y responderlas, sin dejar de realizarlo hasta que apetezca y estando muy atento.

 El siguiente bloque  condicionante subconsciente lo forman las experiencias dolorosas no asimiladas y que provocan unas alarmas que nos hacen reaccionar en forma de huida o ataque, dependiendo de la tendencia de la angustia base que se esté viviendo en ese momento. El trabajo a realizar en este caso consiste en que cuando detecte dolor (psicológico) por un recuerdo o también en una experiencia presente, me abra desde mi interior y mantenga esa abertura el máximo de tiempo posible; abrirse quiere decir estar presente muy consciente y relajadamente en el dolor, observándolo y sintiéndolo en la medida de lo posible sin huir, vivirlo hasta el fondo. Porque ésta es la consigna, el fondo íntimo del vivir tiene capacidad de diluir y trascender el sentimiento que crea toda experiencia condicionante retenida del pasado o directamente en el presente, pero hay que abrirse y vivirlo hasta el fondo manteniéndose todo uno muy consciente, aflojando. Es muy posible que surjan críticas y culpabilidades tanto ajenas como propias; dejaré que la mente se enrolle, pregunte y se responda, manteniendo la abertura y la conciencia sin huir. Siempre que se haga bien, todo el sentimiento doloroso desaparecerá, eliminando el correspondiente condicionante, pero hay que pasar por el proceso de la experiencia profunda muy despierto, atento. Si no hay suficiente fortaleza interior, no hay que buscar en el pasado dolores ni experiencia dolorosas en el presente, hay que ir viviéndolas en la medida que salgan, si aparecen en un momento del día inoportuno para realizar el trabajo, buscaremos otro instante del día que sea propicio para evocar la situación.

 En los trabajos para liberar energía reprimida y diluir experiencias condicionantes de dolores (alarmas), es importante no mezclarlos y dar prioridad al primer bloque que se presente. Si observamos que lo que aparece primero es deseo, seguiremos con su trabajo correspondiente; si es dolor, igualmente daremos prioridad a lo que aparezca primero, es  importante no mezclarlos y saber de donde viene el impulso.

 En el bloque de los hábitos placenteros compensatorios o repeticiones mentales, por ejemplo: ¡después viviré tal cosa! ¡Después si que me lo pasaré bien!, etc. Que son casi siempre las mismas experiencias que buscamos repetidas una y otra vez. Muchas veces aparecen como pensamientos que buscan compensar nuestro estado actual de angustia, estos hábitos hay que diluirlos inevitablemente si se quiere vivir el aquí y ahora sin condicionantes, con todo el potencial, con toda la lucidez, con todo el gozo y toda la energía central, y como si se estrenara la vida a cada instante. El trabajo que realizaremos para este bloque de condicionantes subconscientes es simplemente estar muy atento, y conscientemente darse cuenta cuando aparece la demanda y observar que es una demanda que se repite, que es una demanda que nos provoca satisfacción y que suele ser siempre de la misma clase. Al observar dicha demanda no la reprimiremos, sobretodo al principio del trabajo, y cuando se realice, vivir la experiencia muy conscientemente, observando bien qué es aquella experiencia que estoy acostumbrado a vivir y vuelvo a repetir, que en momentos del día aparece en forma de pensamiento, como si me lo dijera a mí mismo:

 Es necesario que para  Autorrealización me libere de los hábitos que producen placer, tanto  de la energía reprimida y del dolor como de los condicionantes, aunque es preferible al principio eliminar estos últimos. Pero hay que eliminarlo todo (lo bueno y lo malo). Todo este trabajo hay que hacerlo sobre la marcha en el vivir diario. Y en la medida que nos encontremos más fuertes con nosotros mismos, surgirá la posibilidad de trabajar más y con más eficacia. Hay que tener mucha paciencia con nosotros mismos, pues en la mente subconsciente hay muchos recodos que habrá que ir solucionando poco a poco con constancia, paciencia, sinceridad, sentido común y buen humor.

 Jordi Barqué