| LA RELACION HUMANA | |
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Gran parte de la problemática humana se vive en la
relación con los demás; muchas veces predomina en la mente de las personas
estos pensamientos y sentimientos:
Todos estos pensamientos y sentimientos vienen dados por
la falta de desarrollo del potencial humano y por la poca claridad
psicológica. Muchas veces son proyecciones de la propia neurosis personal.
Por desarrollo del potencial humano, me refiero en primer
lugar, a vivir desde el centro del sentir, expandiendo hacia el pretendido
exterior, el gusto, el bienestar, la felicidad, que surge de mí y que hace
que ponga Amor en todo lo que hago. En segundo lugar, al desarrollo de mi
atención, con la consecuente visión y comprensión clara de las experiencias
y situaciones por resolver que se viven.
El tercer y ultimo aspecto del potencial referido, es el
desarrollo de la voluntad, controlando, dosificando y aumentando la energía
según las necesidades y demandas que se crean oportunas.
Al hablar de falta de claridad psicológica, me estoy
refiriendo a los complejos de inferioridad que se viven en la mente
profunda, a las experiencias vividas inadecuadamente, provocando
condicionantes a la posibilidad de vivir directa y espontáneamente, y con
toda plenitud la vida actual. La falta de claridad psicológica es, en gran
medida, lo que impide el desarrollo del potencial humano, que en definitiva
es el potencial de la vida. De todos estos complejos y condicionantes
psicológicos, destaca la gran falta de concienciación que la persona en
general, tiene de los mismos.
Los problemas psicológicos se inauguran al inicio de la
relación humana, con los padres o educadores directos, a partir del programa
psicológico que el niño va adquiriendo en su pretendida educación, y a
partir de esa estructura psíquica programada, la problemática de la relación
humana se incrementa.
Cuando los problemas psicológicos se van resolviendo,
diluyéndose las cargas retenidas, y aclarándose la noción de si mismo, se
facilita el desarrollo del potencial de vida; la relación humana se
convierte a partir de ese momento en una oportunidad para
vivir auténticamente lo que uno es, descubriéndose a sí mismo en múltiples
matices no reconocidos hasta ahora. La relación humana se convierte entonces
en un gozo, en creatividad, en una oportunidad de vivir lo que el juego de
la vida manifiesta constantemente, el Amor, la Inteligencia y la Energía.
JordiBarqué |
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