LA RELACION HUMANA
 

Gran parte de la problemática humana se vive en la relación con los demás; muchas veces predomina en la mente de las personas estos pensamientos y sentimientos: 

  • Busco en la relación con las personas, fundamentalmente que me quieran.   

  • Me siento poco querido.  

  • Deseo que me admiren por mi fortaleza, inteligencia o mi buena voluntad.   

  • Me siento presionado, culpable, nervioso o pasivo en la relación con los demás.   

  • Voy de simpático, comprensivo, formal o, de duro, serio y eficaz en las relaciones humanas   

  • No quiero que me digan lo que tengo que hacer pero en cambio quiero que los demás hagan lo que yo creo conveniente.    

  • Me afecta la violencia, el egoísmo, la intolerancia, la poca disponibilidad, etc. de las personas.   

  • El amor, la fidelidad y la sinceridad de la gente es muy deficiente.

Todos estos pensamientos y sentimientos vienen dados por la falta de desarrollo del potencial humano y por la poca claridad psicológica. Muchas veces son proyecciones de la propia neurosis personal.

Por desarrollo del potencial humano, me refiero en primer lugar, a vivir desde el centro del sentir, expandiendo hacia el pretendido exterior, el gusto, el bienestar, la felicidad, que surge de mí y que hace que ponga Amor en todo lo que hago. En segundo lugar, al desarrollo de mi atención, con la consecuente visión y comprensión clara de las experiencias y situaciones por resolver que se viven.

El tercer y ultimo aspecto del potencial referido, es el desarrollo de la voluntad, controlando, dosificando y aumentando la energía según las necesidades y demandas que se crean oportunas.

Al hablar de falta de claridad psicológica, me estoy refiriendo a los complejos de inferioridad que se viven en la mente profunda, a las experiencias vividas inadecuadamente, provocando condicionantes a la posibilidad de vivir directa y espontáneamente, y con toda plenitud la vida actual. La falta de claridad psicológica es, en gran medida, lo que impide el desarrollo del potencial humano, que en definitiva es el potencial de la vida. De todos estos complejos y condicionantes psicológicos, destaca la gran falta de concienciación que la persona en general, tiene de los mismos.

Los problemas psicológicos se inauguran al inicio de la relación humana, con los padres o educadores directos, a partir del programa psicológico que el niño va adquiriendo en su pretendida educación, y a partir de esa estructura psíquica programada, la problemática de la relación humana se incrementa.

Cuando los problemas psicológicos se van resolviendo, diluyéndose las cargas retenidas, y aclarándose la noción de si mismo, se facilita el desarrollo del potencial de vida; la relación humana se convierte a partir de ese momento en una oportunidad para vivir auténticamente lo que uno es, descubriéndose a sí mismo en múltiples matices no reconocidos hasta ahora. La relación humana se convierte entonces en un gozo, en creatividad, en una oportunidad de vivir lo que el juego de la vida manifiesta constantemente, el Amor, la Inteligencia y la Energía.

 

 JordiBarqué