LA VIDA Y EL VIVIR
 

¿Cuántos seres mueren sin haber vivido realmente? ¿Cuántos seres pasan por la Vida ignorantes de su propia Identidad?

Estamos sumergidos en una balsa de actividad frenética, en la cual, lo importante es conseguir un buen coche, una casa, un trabajo bien remunerado, tener dinero para poder pagar los complementos necesarios y practicar el hobby o los hobbyes que supuestamente me van a relajar o hacer disminuir las tensiones; provocadas por la búsqueda incesante de reafirmación y valoración de mí a través de los demás; que me hagan sentir más capaz, más querido, más importante, más inteligente...

No es malo buscar todas estas cosas, pero si que es incompleto que nuestra vida tenga sólo esto como meta.

No tenemos que ir muy lejos para observar a personas con un buen empleo, que en muchas ocasiones les gusta, que están bien pagados, que tienen coche, casa y todo aquello que habían deseado. Vemos, si miramos con profundidad, que no son felices, que pueden tener momentos de bienestar y disfrute placentero, pero no se viven en plenitud.

 Parece como si la finalidad de la existencia fuera pasar por ella de prestado, de manera superficial, y no es así. Pasar por la vida de forma banal e infructuosa solamente está provocado por el velo de la ignorancia, no saber cuál es mi verdadera realidad.

 Aprendamos a disfrutar de la vida en su totalidad, en todo aquello que vemos y en todo aquello que quizás no vemos pero intuimos.

 ¿Cómo podemos descubrir ESO que somos pero que con nuestra mente no vemos?. No se puede descubrir eso que ES, eso que siempre ha sido y que siempre ha estado. Lo que sí podemos descubrir es lo que ha sido añadido, lo que ha sido superpuesto; dándonos cuenta de lo que no somos podremos instalarnos en la verdad.

Al investigar sobre la  identidad no podremos reconocerla si no estamos conscientes, debemos conectar con la atención, con ese "darme cuenta", con la capacidad de observación; la atención mantenida es lo que  hace que pueda llegar a vivir y ser la  felicidad, la inteligencia, la energía que soy.

 La Vida es una creación constante. Cada momento es nuevo y  deberíamos vivirlo así, pero no nos percatamos de ello. Tenemos la mente tan llena de antiguallas, formada de hábitos, creencias, morales, miedos, represiones  etc..., que la vida se nos hace monótona y aburrida (vamos al trabajo, comemos, dormimos, discutimos, conducimos...) Casi todas las actividades que realizamos habitualmente, no nos estimulan porque ya las hemos hecho muchísimas veces. Y aquí está el error, ya que cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo es diferente; puede ser que realice la misma ocupación, pero si vivo en el presente, instante a instante, me daré cuenta  de que la vida es creatividad constante; si la vivo desde la espontaneidad y naturalidad que surge de estar centrado.

 Empecemos a despertarnos de una vez de este sueño tan profundo en el cual estamos sumidos tanto tiempo. Y cuando abramos los ojos, veremos desde otro ángulo eso que llamamos Vida.

 Joan Françesc Ogalla