| PSICOLOGIA "DE LA" Y "PARA" LA AUTORREALIZACION | |
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Con la palabra psicología se quiere indicar el conocimiento y el entendimiento, en el estudio del porqué y cómo del psiquismo humano. En este anunciado “de la” se refiere a mostrar el funcionamiento mental y de la personalidad en el proceso de autorrealización, y “para la” indica el medio por el cual se logra la autorrealización. En esa dirección, y con este lenguaje, podemos decir que el medio es “la psicoterapia”, entendiendo como psicoterapia los varios procedimientos por los cuales la autorrealización se produce, o como mínimo, el medio más adecuado para que la autorrealización se consolide. Para definir la palabra Autorrealización podríamos resumirla en los siguientes apartados: A) Llegar a vivirse con la máxima plenitud, independencia, espontaneidad, veracidad e intimidad posible. Desarrollando el potencial de la vida, Inteligencia, Sentimiento y Voluntad. B) Aumentar la sensibilidad y sinceridad, expandiendo la conciencia hacia experiencias de unidad existencial y eliminado los desordenes emocionales. C) La experimentación genuina y particular es primordial. No seguir dogma o creencia alguna que promueva normas y morales ciegas. El ver y comprender por sí mismo es básico. El mejor consejo es favorecer el aumento de visión-comprensión y que cada cual tome su propia decisión. D) Espiritualizarse: reconocimiento de la identidad esencial de Ser. La toma clara de conciencia del quién o que soy yo, es lo fundamental en lo que llamamos Autorrealización. En el anunciado “para la”, con el cual nos referíamos a la psicoterapia para la autorrealización, la palabra psicoterapia, en general, nos podría parecer excesiva por la gran variedad de posibilidades psicoterapéuticas que existen en esta línea, ya que muchos trabajos en este camino de autorrealización o espiritualización, aunque no lo parezcan, son psicoterapia en realidad. Pero en un esfuerzo por ordenar, englobar, y al mismo tiempo esencializar, podríamos destacar seis grupos de trabajo a ser mirados y practicados. En primer lugar destacaría ir entendiendo eso que llamamos personalidad, mente, existencia y la relación entre ellas. Es muy importante ir viendo la verdad del funcionamiento de todo ello. Hemos de tener en cuenta que el gran trabajo es ir viendo, pasar de la creencia a ver por nosotros mismos, y “el ver” así mismo, se transformara en lo buscado. Comprender cómo y dónde se a albergado la información mental, qué son y cómo son las estructuras psíquicas impulsivas (deseos inquietudes) de respuesta al estímulo (mis respuestas a las situaciones), y el nivel de asimilación y percepción de la circunstancia que se experimenta (la vida); en definitiva la personalidad. Ir entendiendo eso que llamamos mente y personalidad, el qué y el porqué, desde una visión que distinga muy bien el error, la fantasía y el razonamiento coherente desde la percepción directa. Así pues, en este estudio de la personalidad y la existencia, con el nombre de psicología para la autorrealización, tenemos un curso organizado y progresivo, que pretende mostrar los conocimientos necesarios para dar la máxima comprensión, y consolidar unas bases de entendimiento lo más sólidas y simplificadas posibles en el trabajo de autorrealización. El ir comprendiendo y saber el porqué de los trabajos que a partir de ahí se van mostrando, da lugar a la valoración e inevitable aumento de la voluntad.
Sin dejar de ir comprendiendo con mayor claridad todos los aspectos anteriormente nombrados, en una mezcla y sincronía de todos los grupos de trabajo que iremos nombrando, destacamos ahora en segundo lugar, la importancia de ir viviendo más centrado, y simultáneamente dedicar tiempo al silencio mental. Aprender técnicas simples para situarse en las experiencias donde yo soy más yo mismo, sin condicionantes psicológicos, y una vez se vaya viviendo menos despistado, aumentar esa percepción de sí mismo en tiempo y profundidad. Desde la percepción directa y la comprensión razonativa, ir reconociendo y viviendo más desde esa palabra que pronuncio tanto en la vida que es “yo”, a lo que llamo identidad. En tercer lugar está la importancia de liberar las cargas del pasado, lo que podemos llamar subconsciente condicionante: energía combativa reprimida y deseos frustrados no asimilados, experiencias dolorosas no asimiladas, que provocan huidas y ataques descontrolados. Liberar la angustia acumulada y saber en cada experiencia qué y cómo hacer para liberar o diluir realmente esas cargas pasadas. Entender los posibles hábitos de placer compensatorio a la angustia que se puedan vivir, y cómo ir eliminando esa compensación, y así liquidar la dependencia y su consecuente tensión y manipulación que lleva consigo. En cuarto lugar, cómo desarrollar, expresar, y en definitiva, vivir plena y espontáneamente el potencial de la vida, que no es más que energía-acción, sentir-gozo y conciencia-inteligencia, a esto le llamamos la actitud positiva realista. Entender y esforzarse por expresar o vivir lo que surge de mí, como valor básico y fundamental, sin buscar recompensas de valoración, admiración o cariño, vivir con todo mi gozo, inteligencia y energía, porque cuando lo hago soy más yo mismo existencialmente, y la existencia empuja a que este potencial sea vivido con toda plenitud. De comprender bien ese potencial, sin fantasías ni modelos sociales de comportamiento o ideales neuróticos, surge la palabra “realista” en la actitud positiva. En quinto lugar, aumentar al máximo la comprensión que se indicaba en el primer punto, en especial de la estructura psíquica personal. Hay que comprender muy bien toda la estructura de contenidos psíquicos que están marcando todas nuestras limitaciones sobrepuestas (por error y por creencia), el nivel de complejo de inferioridad y el error de la idea de mí. Ese montaje personal de emociones, creencias y culpabilidades que nos hacen vivir con falta de sinceridad, humildad e hipocresía lo llamaremos “descubrir al personaje”. Descubrir al personaje es descubrir lo falso que hay en eso que hasta ahora estoy llamando yo, y descubrirlo es ver su falsedad con toda claridad. Para poder descubrir toda esa estructura psíquica llamada personalidad o 'personaje', hay que conocer y aplicar todo un conjunto de métodos de visión en forma de espejo que indican donde hay que mirar. Por sexto y ultimo lugar, la gran importancia en reeducar la idea negativa y falsa de mí, a nivel subconsciente y consciente. Para ello debo de saber conectar con la mente profunda y reeducarla con la mayor eficacia posible. También hay que entender conscientemente y muy bien la nueva visión de mí, como identidad y realidad que aparece en el proceso de autorrealización. En esta reeducación más consciente se emplea la reflexión, comparación y análisis sin prejuicios de ningún tipo. A partir de ahí, la reeducación se convierte en una pura investigación de lo que llamo verdad y realidad, llegando a una percepción intuitiva, subliminal y causal de irrefutable claridad y veracidad sobre la identidad o realidad absoluta, a lo que llamo identidad y existencia. El proceso de autorrealización, que se basa en este ordenamiento del trabajo ya mencionado, con el inevitable conocimiento amplio de todos los grupos, y la profundización en los mismos, lo vemos como curso organizado con el titulo: Psicología y Psicoterapia Unitiva para la Autorrealización”. La palabra Unitiva la usaría como diferenciador de otras psicoterapias. Podríamos decir que sus principios fundamentales son estos grupos de trabajo ya mencionados, con las prioridades y especificaciones pertinentes que surgen en el conocimiento más amplio y profundización del trabajo. La palabra unitiva se apoya en la unidad e integración que la autorrealización pretende. Por último me gustaría destacar que a lo que llamamos autorrealización, la partícula “auto”, que la podríamos entender como la voluntad personal de hacer, quedaría al final resumida por el aumento máximo de la sinceridad y el interés por la verdad, manteniendo la máxima atención central en todo momento, y con retiros de atención-silencio. Todas las experiencias, percepciones y conocimientos superiores o trascendentes, aparecen por si mismos, la voluntad personal (el “auto”, el deseo), no puede hacer nada, la realidad se manifiesta por si misma, la voluntad personal sólo está limitada al interés, la sinceridad y la atención.
Jordi Barquè
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