AMOR ¿QUE ES EL AMOR?
 

Amor, la palabra por excelencia en boca de todos tan erróneamente comprendida, vivida y transmitida: entrega, sexo, sentimiento, pasión, cariño, ternura, compasión y un largo etc... de sinónimos que se aplican a la palabra Amor.

 El Amor simplemente es sentimiento gozoso, sentir. Pero el sentir tiene muchos aspectos o niveles, observemos: hay un sentir gozoso en la percepción simple de los sentidos, la relación con la existencia, el gusto hacia las formas existenciales y este aspecto del sentir puede ser de mayor o menor intensidad, y de mayor o menor globalidad; hacia unas formas se puede experimentar más gozo que hacia otras, también el numero de formas que amamos puede ser mayor o menor. Cuanta más intensidad y mayor cantidad, más amor. Se puede amar a paisajes, cosas, animales y personas por su forma singular, por el aspecto físico que tienen, por el gusto que nos da la percepción de esa forma; a esto le llamaremos el nivel de amor hacia las formas.

Luego está  el amor hacia las personas, en especial hacia su personalidad, que es el gusto que recibimos al vivir la expresión que las personas proyectan del amor, inteligencia y energía genuina de la vida, como son esos mil y un matices que la persona es capaz de mostrar, por ejemplo: la seguridad, la comprensión, la ternura, la calma, el orden, la constancia, la eficacia y así un largo etc... de adjetivos que nos enamoran. Este nivel de amor es mucho más fuerte que el de las formas, y al asociar una forma a esas características que nos gustan, la forma deviene gustosa o amorosa, que es lo mismo.

 El amor hacia la personalidad se puede dividir en tres grupos generales al vivirlo de esta manera:

 En el primero y de menor categoría,  la persona no tiene desarrolladas las características que ama en la otra persona, y al vivirlas le compensan su falta de desarrollo de esos aspectos. Inevitablemente en ese nivel aparece el apego y la posesión, con el consecuente choque, dolor, y deficiente relación humana.

 El segundo grupo, superior al primero, se da cuando la persona sí tiene desarrolladas esas características que vive en la otra persona, pero no las reconoce en sí misma debido a su complejo de inferioridad, menosprecio y culpabilidad,  tan frecuente en el ser humano, que si no lo sabemos ver bien, parece que sea a veces un complejo de superioridad, por el comportamiento exterior, pero que si nos fijamos bien, veremos que es de inferioridad. Y ese aparente comportamiento de superioridad es la compensación que se busca. El vivir este nivel de amor conlleva también gran problemática en la relación humana, de menor importancia que la primera, pero tiene sus problemas destacables.

 El tercer grupo o categoría del  amor hacia la personalidad es la superior. Cuando la persona tiene desarrollados y reconoce   totalmente  en ella esos aspectos que aprecia en el otro; ese tipo de amor en esos aspectos no genera problemática.

 Es posible que no sepamos ver con claridad qué nos gusta del otro, que sólo veamos el conjunto, pero si nos fijamos bien, descubriremos que ese conjunto está formado por esos aspectos positivos que me atraen, gustan o compensan. También podemos observar que lo que más me gusta del otro es saber que yo le gusto, el amor que el otro profesa hacia mí; ese amor viene del vacío afectivo que vivo en mi, por falta de desarrollo del amor, y conlleva multitud de conflictos; lo que quiero es que me quieran.

 El Amor es ese gozo que vivo en lo otro y que me unifica; como dijo un gran maestro, el amor es la conciencia de unidad en la multiplicidad. Amar es dejar que lo otro se manifieste libremente, y esa singularidad en el otro es lo que amamos, es una manera de reconocernos a nosotros mismos en lo demás o en los demás.

 Pero el amor  egocentrado se puede vivir como odio, celos, posesión, etc... Este tipo de  amor es un amor despistado, pero que también viene del Amor, y ese amor pretende un bien, posiblemente muy egoísta, pero busca un bien en sí mismo. Toda la existencia es Amor, en diferentes niveles por supuesto, pero en definitiva amor, gusto, o bienestar, que viene de la esencia de la existencia que es pura felicidad, aunque no se sepa ver en general.

 Hay un nivel de amor superior a todos, ese nivel es el Amor en sí mismo y hacia todo; inevitablemente como persona se vive en diferentes aspectos según la relación, pero siempre con gusto, con unidad. La persona, en ese nivel es el Amor mismo, y por consiguiente no hay nada de lo manifestado que le pueda crear rechazo; él ama por encima de las formas y vive en el máximo de comprensión y compasión (bien entendida); aunque muestra la verdad, no rechaza, es Amor y no puede dejar de serlo. El Amor superior se vive en sí mismo, sin la necesidad de que a uno le amen ni le comprendan. Ese tipo de Amor superior puede parecer, para muchas personas que no lo viven, como desamor, pero no es desamor  decir la verdad aunque duela a los "personajes"; no es desamor la enseñanza de la libertad y vivir en libertad; no es desamor dejar de ser hipócrita, dejar de codearse, dejar de complacer a la estupidez del otro; no es desamor ser uno mismo del todo con el otro. Para hacer todo esto se necesita vivir desde el Amor total. Todos somos Amor, y de hecho el ser humano no vivirá en plenitud hasta que no viva el Amor que ya es pero no reconoce. Vivamos la máxima plenitud del AMOR. 

Jordi Barqué