| ¿YO SOY ASI? ¿QUIEN SOY EN REALIDAD? | |
|
Muchas veces la persona no se detiene en buscar quién o qué es realmente. Se conforma con decir: “Yo soy así”. Y es más fácil decir esto que buscar la verdad de uno. Si se detuviera y lo mirara, vería que todo lo que ella dice que es, solamente es un montaje psicológico, una estructura personal creada. Si mirara se daría cuenta de que no es así, que todos esos hábitos: en el vestir, en el andar, en el comer, en lo que nos rodea, es porque hay unos modelos sociales que parece que todos tenemos que seguir. Todos vamos como 'borregos' y hacemos todo aquello que está de moda. No está mal ir a la moda, lo malo es que nos condiciona a ser nosotros mismos. Otro aspecto en el cual no se detiene la persona es en mirar cómo reacciona delante de las circunstancias. Uno siempre reacciona de la misma forma y con los mismos impulsos; o reacciona de manera violenta atacando al otro o reacciona conformándose y todo está bien o reacciona huyendo, retirándose para ser atacado lo mínimo posible. Si se detuviera en mirar esto, vería que va (pero no lo es) de reactivo, bueno o marginado en relación a como vive la circunstancias que le afectan. Otro aspecto de esta estructura personal es que uno va de orgulloso pensando que él es más importante, o va de vanidoso esperando ser más querido, o va de prepotente creyendo ser más fuerte y capaz. Pero si lo mirara vería que esto es porque en el fondo uno se vive como 'poca cosa', no querido, incapaz o débil. Y si sigue mirando más cosas de este montaje psicológico, verá que hay en la persona unos impulsos a hacer y que no hace porque se los reprime. Esto le condiciona en el vivir con plenitud. Uno no hace porque tiene miedo a ser criticado, porque socialmente aquello no está bien visto y no vive las circunstancias que toca vivir porque no se abre del todo a ellas. Esto va quedando guardado en el subconsciente con el impulso y necesidad de ser vivido. Además de reprimirse, de no vivir el presente, se apega al pasado sin trascender las experiencias, viviendo las presentes relacionándolas y pensando que van a ser como las pasadas, de manera que cuando vive circunstancias parecidas a otras anteriores, reacciona de igual forma. Y si una experiencia que viene para ser vivida se parece a otra anterior, que en alguna medida le causa dolor o sufrimiento, lo que hace es huir o atacar sin querer vivirla, sin abrirse a ella; sin vivir el presente, viviendo en el pasado. Para no vivir la angustia que crean estas experiencias dolorosas, represiones (en la expresión o en la acción), en el nivel que sea, se crean unos hábitos de placer compensatorios. Éstos no solucionan el problema, pero calman la angustia. Si la persona lo mira, se dará cuenta con qué hábito se compensa. Puede ser cualquier cosa: en el comer, en el beber, en el sexo, en tener mejor coche etc. A veces son cosas muy simples del vivir que no son malas, pero sí cuando como compensación. Otros hábitos son más perjudiciales y peligrosos como lo son la drogas. Si la persona se detiene en mirar todo este montaje, verá en qué falsedad está viviendo. Verá que dedica mucho tiempo a cosas banales y muy poco a lo que realmente es. Uno no es así. Uno es algo maravilloso aunque su mente no lo reconozca. Y este “yo soy así” es querer decir que yo actúo, reacciono y me vivo las circunstancias con relación a la estructuras creada. Uno debe dedicar más tiempo a la Verdad-Realidad para poder vivir desde la plenitud que es y expresar con libertad, espontaneidad e independencia ese potencial existencial de Energía, Felicidad y Conciencia que es. Pregúntate: ¿A qué dedicas más tiempo? ¿Quién eres realmente? Luego empieza a dedicarte a lo que es más primordial: Descúbrete o redescúbrete para poder vivir desde ti.
Rosina Boncompte
|
|
|
|